martes, 29 de noviembre de 2016

Bundt cake de queso y frambuesas


Como muchos de vosotros ya sabréis, hace un par de semanas se celebró el “National Bundt Day”. Para los que no conozcáis o sepáis mucho de este día, os derivo a esta entrada en la cual ya os hablaba de ello el año pasado. Por este motivo realizamos en casa, como no, nuestro bundt, y que muchos de vosotros ya pudisteis ver en nuestras redes sociales. En esta ocasión, realicé la receta en el molde Quartet de Nordic Ware y dividí la mezcla entre los cuatro mini bundt de los que se compone este molde. Comentaros también que cada mini bundt es grandecito, no es individual. Vaya, que a gusto lo recomiendo para dos, aunque también es verdad que los cuatro mini bundt duraron apenas unos días, jejeje. ¡Somos unos golosos!...



Y es que este bizcocho de la receta es tierno, tierno y lleno de sabor gracias a ingredientes como la mantequilla, el limón y las frambuesas entre otros. Aparte también con las frambuesas si gustáis podéis glasear el bizcocho (opcional). Vaya, un bizcocho de los que triunfan, ¡¡aviso!! La receta además es sin lactosa.


Ingredientes:

  • 185 grs. de mantequilla sin lactosa reblandecida. 
  • 185 grs. de queso crema sin lactosa reblandecido. 
  • 1 cucharada de ralladura de limón o una cucharadita de aroma natural de limón. 
  • 330 grs. de azúcar extrafino o azúcar blanco triturado ligeramente. 
  • 3 huevos L.
  • 100 grs. de harina.
  • 150 grs. de harina leudante. 
  • 125 grs. de frambuesas (opcional) .
  • Azúcar glas (opcional).



Preparación:

  1. Colocar la rejilla del horno y precalentarlo a 180º C. Engrasar y enharinar el molde y reservar. 
  2. Batir la mantequilla, el queso y la ralladura o aroma de limón hasta que la mezcla adquiera un color claro. 
  3. Añadir el azúcar y batir hasta que la masa quede ligera y esponjosa. 
  4. Echar los huevos de uno en uno y batir. 
  5. Añadir las harinas en dos tandas y mezclar sólo lo necesario hasta integrar. Verter la masa en el molde o como en mi caso en las cuatro cavidades del molde quartet, en la masa entremezclar algunas frambuesas y reservar algunas para glasear el bizcocho/s (opcional). 
  6. Hornear durante 1 hora (para el caso de un molde de 20 cm.) o 30-35 min. (si se trata de un molde de cuatro cavidades como ha sido mi caso). Si el bizcocho/s comienzan a dorarse en exceso, cubrir con papel de aluminio a mitad de la cocción. 
  7. Una vez frío y desmoldado/s añadir el glaseado de frambuesas (opcional). Para el cual, triturar el resto de frambuesas y con ayuda de un colador mezclar el zumo resultante con azúcar glas (id agregando el zumo al azúcar en función de lo líquido o espeso que os guste el glaseado). Mezclar bien hasta disolver por completo el azúcar. Bañar con la glasa resultante el bizcocho/s.





*Adaptación de receta del libro: “Biblioteca del gourmet. Repostería” (Todolibro). 

martes, 8 de noviembre de 2016

Galletas de mantequilla con pepitas de caramelo

Para este tiempo tan desapacible, con tardes frías y de lluvia, es cuando más nos apetece ponernos manos a la masa, je,je y disfrutar de unas galletas como éstas. Son unas galletas de mantequilla muy fáciles de hacer en las que además he querido ponerle unas gotas o pepitas de caramelo, de manera que el resultado son unas galletas con un color y un sabor que…¡¡no tengo palabras!!


Como veis con pocos ingredientes tenemos unas deliciosas galletas para disfrutar de una tarde en casa junto a nuestros amigos, familia o viendo una peli.


Ingredientes:

  • 115 grs. de azúcar blanco. 
  • 230 grs. de mantequilla dorada especial repostería. 
  • 345 grs. de harina. 
  • 1 sobre de gotas o pepitas de caramelo.




Preparación:

  1. Mezclar el azúcar junto con la mantequilla, a continuación tamizar y añadir la harina y seguir mezclando hasta conseguir una masa semi dura. 
  2. A continuación, añadir a la masa las pepitas de caramelo y mezclarlo todo. 
  3. Formar un rulo con la masa y envolverla en papel film. Introducirla en el frigorífico aproximadamente una hora (mínimo). 
  4. Precalentar el horno a 180ºC.
  5. Cortar las galletas aproximadamente con un grosor de medio centímetro y colocarlas sobre papel de hornear en la bandeja del horno. 
  6. Hornear durante 12-15 minutos o hasta que se vea que comienzan a dorarse. 
  7. Retirar del horno y dejar enfriar.





Sólo queda zampárnoslaaaaassssss…..

*Adaptación de las galletas de mantequilla del recetario del Club Central Lechera Asturiana.

martes, 18 de octubre de 2016

Tercer aniversario con pastelitos Pantera Rosa


En estos días el blog cumple ya su tercer aniversario, y que mejor manera de celebrarlo junto a vosotros que con esta maravilla de pastelitos.

Y es que llegamos a los tres añitos con ganas de celebrar todo lo ocurrido durante este año, en el que además aparte de encontrarnos como siempre por aquí, en el blog y en facebook, como novedad creamos a principios de año cuenta en instagram para que también nos encontréis por allí y no os perdáis no sólo las recetas sino muchos de nuestros descubrimientos y momentos dulces (también sin lactosa, no nos olvidamos) así como nuestros momentos más personales que compartimos con todos vosotros y que seguiremos haciéndolo. ¡Allí os esperamos!

También este año el blog nos ha dado muchos momentos especiales, como conocer personalmente a algunas de nuestras seguidoras y amigas bloggers, en concreto a Paula de Somos Golosos y a Manoli de Los postres de Manoli, todo un encanto de chicas y con las cuales pasamos unos momentos únicos. Si no conocéis sus blogs, no dejéis de visitarlos.

Así que por todo ello vamos a celebrarlo con una receta muy especial para mi, ya que me transporta totalmente a mi infancia, a esos momentos de recreos, de meriendas o de simplemente por el placer de disfrutar en cualquier momento y lugar de estos ricos pastelitos Pantera rosa de Bimbo. Y es que eran, junto con los donuts de chocolate fondant (los donuts de bombón nunca llegaron a convencerme, no sabían ni saben igual) y los bollycaos de Panrico, de mis bollos favoritos. Y no sólo en mi infancia. De vez en cuando los sigo tomando igualmente. Son pequeños placeres que conservo.



Tal es mi pasión con estos pastelitos que desde hace tiempo disfruto también mucho haciéndolos caseros, además para que en casa los puedan tomar también sin lactosa. Y es que para esta receta, este verano encontré como novedad chocolate blanco de cobertura vegano, sin lácteos ni gluten, y no dudé en comprobar los resultados, ¡¡que son excelentes y con un sabor delicioso!! Por el calor he esperado hasta ahora para mostraros los resultados. 

Para esta receta he buscado ser lo más fiel posible a los sabores originales que tiene este pastelito y que un pantera-rosa-adicto notamos enseguida, como la naranja, la vainilla de la crema de su relleno y el bizcocho tan ligero, así como una cobertura crujiente pero ligeramente cremosa. ¡Así que manos a la obra!


Ingredientes:

Para el bizcocho:

  • 210 grs. de azúcar blanco. 
  • 1 naranja. 
  • 3 huevos. 
  • 70 ml. de aceite de girasol. 
  • 170 grs. de harina. 
  • 15 grs. de levadura química (sin lactosa).




Para el relleno:

  • 75 grs. de mantequilla sin lactosa a temperatura ambiente. 
  • 75 grs. de icing sugar o azúcar glas extrafino. 
  • ½ cucharadita de aroma de vainilla (sin lactosa).

Para la cobertura:

  • 360 grs. de chocolate blanco vegano (si no sois intolerantes podéis utilizar 2 tabletas de chocolate blanco de cobertura, el de Nestlé va perfecto también). 
  • Colorante en gel rojo.




Preparación:

  1. En un vaso de batidora triturar la naranja bien lavada y troceada junto con el aceite, el azúcar y los huevos. 
  2. Mezclar la harina junto con la levadura. Tamizarlo sobre la mezcla anterior y mezclar todo. 
  3. Precalentar el horno a 180ºC. 
  4. Engrasar y enharinar el molde para pastelitos. Rellenar con la masa las ¾ partes de cada hueco. El molde tiene 12 cavidades y con esta cantidad de masa os saldrán aproximadamente para 16-17 pastelitos. 
  5. Hornear aproximadamente durante 14-15 min. Ya sabéis, id comprobándolo. 
  6. Retirar del horno y dejar enfriar unos minutos sobre una rejilla, a continuación desmoldar y dejar enfriar del todo los pastelitos. 
  7. Mientras, preparar la crema para el relleno. Para ello tamizar  muy bien el icing sugar y junto con la mantequilla batir hasta conseguir una crema muy blanca. Añadir el aroma de vainilla y batir un minuto más. Una vez lista, pasarla a una manga pastelera y por debajo de cada pastelito (ya frío) pinchar e ir rellenando tres agujeritos con la crema. En la foto lo podéis observar. 
  8. A continuación preparar la cobertura. Bien al baño María o bien en el microondas en un bol grande, ir derritiendo el chocolate, con cuidado de que no se nos queme. Por tanto, cada 20 segundos ir sacando el chocolate vegano e ir mezclándolo hasta derretirlo por completo (si optáis por utilizar dos tabletas de chocolate blanco de cobertura, una vez derretido añadid unas gotas de aceite de girasol y mezclar todo, esto hace que la cobertura una vez seca quede más cremosa y no excesivamente crujiente). Una vez derretido añadir el colorante rojo, ir echando de poco en poco hasta obtener la tonalidad rosa característica de estos pastelitos. Introducir cada pastelito primero por la parte de abajo para sellar los agujeritos del relleno y a continuación bañar cada pastelito cogiéndolos de los extremos e ir girándolos. Dejar secar en una rejilla con papel de hornear. Si no se van a consumir una vez seca la cobertura, reservar en el frigorífico hasta el momento de tomar.





Coged, coged…antes de que se acaben. ¡Estamos de celebración!

viernes, 30 de septiembre de 2016

Tarta de queso japonesa

Con el horno ya en pleno rendimiento, hoy es el turno de una tarta que desde hace ya tiempo se ha convertido en todo un clásico, la tarta de queso japonesa (conocida también como Cotton soft japanese cheesecake) y nada mejor que mostrárosla en mi querido furoshiki con el que me obsequiaron hace algunos años ya.
Furoshiki es una tela o pañuelo de algodón, seda, nailon, etc., de forma cuadrada y tradicional de Japón. Su uso es para transportar o envolver todo tipo de objetos y/o regalos, así como también se le da uso como tapete de mesa para mostrar deliciosas recetas como la de hoy, tan acorde además.




Esta receta aunque se ha vuelto muy popular, cada uno la hace un poco a su manera, en mi caso seguí la receta original, aquí (adaptándola a sin lactosa) en la que se basó Pam de Uno de dos.

Los que ya conozcáis la tarta de queso japonesa sabéis que es lo que hace de esta tarta que sea tan especial y para los que no, deciros que es una tarta de queso delicada, muy tierna, tipo mousse (con una textura por tanto diferente a la que habitualmente conocemos de las tartas de queso al horno) además de por supuesto, toda una delicia para el paladar. Se puede servir con mermelada o con algún tipo de coulís, a mi personalmente me gusta disfrutarla sólo con azúcar glas tamizado por toda la superficie de la tarta.


Ingredientes:

  • 140 grs. de azúcar blanco. 
  • 6 huevos L. 
  • 1/2 cucharadita de cremor tártaro (si no tenéis se puede utilizar el sobrecito blanco del gasificante, que vende Mercadona, ya que contiene el mismo ingrediente). 
  • 50 grs. de mantequilla sin sal, sin lactosa. 
  • 250 grs. de queso crema sin lactosa. 
  • 100 ml. de leche entera sin lactosa. 
  • Una cucharada de zumo de limón. 
  • 60 grs. de harina. 
  • 20 grs. de harina de maíz. 
  • Una pizca de sal.



Preparación:

  1. Para el baño María, llenar una fuente de agua e introducirla en el horno (recuerda que en la fuente debe caber el molde que vayas a utilizar). Precalentar el horno a 160ºC. 
  2. Separar las yemas de las claras y reservar ambos recipientes, (el recipiente de las claras debe de estar frío y sin ningún resto de grasa para que al montarlas queden bien firmes). 
  3. Poner en un bol la mantequilla, la leche y el queso crema y mezclar durante unos 5 min. 
  4. Añadir a la mezcla las yemas, las harinas tamizadas, el zumo del limón y la pizca de sal, batir durante 3 min. 
  5. Montar las claras; añadir el cremor tártaro o sobrecito blanco y montar, una vez vayan montando ir agregando poco a poco el azúcar. Estarán listas cuando se vean lo suficiente firmes. 
  6. Añadir las claras montadas a la mezcla del resto de ingredientes y mezclarlas con movimientos envolventes. 
  7. Engrasar el molde, poner papel para hornear en la base y laterales del molde y a continuación añadir la preparación. 
  8. Introducir dentro de la fuente al baño María durante aproximadamente 55 min, (dependiendo de cada horno, id comprobándolo). 
  9. Una vez acabado el tiempo apagar el horno y dejar en su interior la tarta con la puerta entreabierta durante 5 min. 
  10. Sacar del horno y dejar sobre una rejilla hasta que enfríe, una vez fría desmoldar. 
  11. Servir como más os guste, en mi caso con azúcar glas tamizado.







viernes, 16 de septiembre de 2016

Quesada sin lactosa express

Nos adentramos en Septiembre y desde hace unos días ya se percibe el final del verano…y aunque se agradece el descenso de las temperaturas me apena el fin del buen tiempo, que el Invierno es muy largo, frío y desde siempre me resultó triste. Pero dejando a un lado cierta nostalgia, bien es cierto que con estas temperaturas ya se hace más cómodo utilizar con más frecuencia el horno (sobre todo para la repostería), así que os muestro una sencilla quesada, además sin lactosa.




Es ideal para todos, pero especialmente las personas a las que no les apasiona demasiado los dulces la disfrutarán ya que es muy poco dulce.


Ingredientes:

  • 1 yogurt griego natural sin lactosa.
  • 2 vasos de yogurt de harina. 
  • 4 vasos de yogurt de leche entera sin lactosa. 
  • 2 vasos de yogurt de panela molida. 
  • 2 huevos. 
  • 60 grs. de mantequilla sin lactosa.
  • Panela molida para espolvorear. 
  • Canela en polvo (opcional).



Preparación:

  1. Precalentar el horno a 180º C. 
  2. Mezclar el yogurt con la mantequilla derretida. 
  3. Añadir la leche, los huevos y la panela; y mezclar. 
  4. A continuación, añadir la harina y mezclar todo. 
  5. Verter la mezcla en un molde, espolvorear con panela molida y con canela (opcional) y hornear durante una hora. 
  6. Servir preferiblemente fría.








 ¡Feliz fin de semana y disfrutad mucho de estos últimos días de verano!