Ya nos adentramos en Diciembre y consigo ya se percibe que la Navidad se acerca. Así que os muestro una receta de lo más sencilla y apta tanto para estas fiestas como para cualquier momento que os apetezca disfrutar con vuestra familia y amigos.
Recuerdo hace ya tiempo cuando en mi familia un conocido argentino nos preguntó si nos gustaban las facturas. La verdad que nuestra reacción fue unánime: ¿Pero hay alguien a quien le gusten las facturas?, ja,ja,ja. Pero estas son de las que sí gustan, os lo aseguro. Ya que como nos explicó son diferentes pastelitos similares a nuestras medias lunas de mantequilla, conos de hojaldre o cañoncitos de hojaldre, todos ellos eso sí rellenos del ingrediente estrella, el dulce de leche.
A continuación, os muestro los ingredientes que he utilizado, que como veréis son muy pocos. Las personas intolerantes a la lactosa podéis tomar estos mismos ingredientes a excepción claro está del dulce de leche, aunque sí os diré que aunque desconozco su sabor podéis elaborarlos con dulce de leche de soja o bien elaborarlo vosotros mismos.
Ingredientes:
- 1 lámina de hojaldre fresco rectangular La Cocinera (como en alguna ocasión os he comentado prefiero este tipo de hojaldre al congelado, también podéis hacerlo vosotros mismos).
- 1 frasco de dulce de leche Márdel.
- 1 huevo.
- Aceite de girasol.
- Azúcar glacé.
- Almendra cruda en cubitos.
- Conos de metal (los encontraréis en ferreterías y en diferentes bazares).
Preparación:
- Precalentar el horno a 180ºC.
- Cortamos la plancha de hojaldre en tiras de aproximadamente 1-1.5 cm de grosor.
- Pincelar con aceite de girasol los conos para que luego el hojaldre se pueda desmoldar fácilmente.
- Enrollamos cada tira de hojaldre en cada cono, empezando desde la punta hasta la base.
- En un plato batimos un huevo y pincelamos el hojaldre. A continuación ponemos sobre la base de los conos las almendras crudas en cubitos ya que el huevo también nos ayuda como pegamento.
- Colocamos los conos en la bandeja, previamente forrada con papel de hornear. Horneamos aproximadamente 15 minutos.
- Una vez fuera de horno y fríos, desmoldamos y rellenamos de dulce de leche con ayuda de una manga pastelera o bien si no disponéis de ella, con una espátula o cucharilla pequeña.
- Tamizar el azúcar glacé por encima de cada hojaldre y a disfrutarlos.




