martes, 18 de octubre de 2016

Tercer aniversario con pastelitos Pantera Rosa


En estos días el blog cumple ya su tercer aniversario, y que mejor manera de celebrarlo junto a vosotros que con esta maravilla de pastelitos.

Y es que llegamos a los tres añitos con ganas de celebrar todo lo ocurrido durante este año, en el que además aparte de encontrarnos como siempre por aquí, en el blog y en facebook, como novedad creamos a principios de año cuenta en instagram para que también nos encontréis por allí y no os perdáis no sólo las recetas sino muchos de nuestros descubrimientos y momentos dulces (también sin lactosa, no nos olvidamos) así como nuestros momentos más personales que compartimos con todos vosotros y que seguiremos haciéndolo. ¡Allí os esperamos!

También este año el blog nos ha dado muchos momentos especiales, como conocer personalmente a algunas de nuestras seguidoras y amigas bloggers, en concreto a Paula de Somos Golosos y a Manoli de Los postres de Manoli, todo un encanto de chicas y con las cuales pasamos unos momentos únicos. Si no conocéis sus blogs, no dejéis de visitarlos.

Así que por todo ello vamos a celebrarlo con una receta muy especial para mi, ya que me transporta totalmente a mi infancia, a esos momentos de recreos, de meriendas o de simplemente por el placer de disfrutar en cualquier momento y lugar de estos ricos pastelitos Pantera rosa de Bimbo. Y es que eran, junto con los donuts de chocolate fondant (los donuts de bombón nunca llegaron a convencerme, no sabían ni saben igual) y los bollycaos de Panrico, de mis bollos favoritos. Y no sólo en mi infancia. De vez en cuando los sigo tomando igualmente. Son pequeños placeres que conservo.



Tal es mi pasión con estos pastelitos que desde hace tiempo disfruto también mucho haciéndolos caseros, además para que en casa los puedan tomar también sin lactosa. Y es que para esta receta, este verano encontré como novedad chocolate blanco de cobertura vegano, sin lácteos ni gluten, y no dudé en comprobar los resultados, ¡¡que son excelentes y con un sabor delicioso!! Por el calor he esperado hasta ahora para mostraros los resultados. 

Para esta receta he buscado ser lo más fiel posible a los sabores originales que tiene este pastelito y que un pantera-rosa-adicto notamos enseguida, como la naranja, la vainilla de la crema de su relleno y el bizcocho tan ligero, así como una cobertura crujiente pero ligeramente cremosa. ¡Así que manos a la obra!


Ingredientes:

Para el bizcocho:

  • 210 grs. de azúcar blanco. 
  • 1 naranja. 
  • 3 huevos. 
  • 70 ml. de aceite de girasol. 
  • 170 grs. de harina. 
  • 15 grs. de levadura química (sin lactosa).




Para el relleno:

  • 75 grs. de mantequilla sin lactosa a temperatura ambiente. 
  • 75 grs. de icing sugar o azúcar glas extrafino. 
  • ½ cucharadita de aroma de vainilla (sin lactosa).

Para la cobertura:

  • 360 grs. de chocolate blanco vegano (si no sois intolerantes podéis utilizar 2 tabletas de chocolate blanco de cobertura, el de Nestlé va perfecto también). 
  • Colorante en gel rojo.




Preparación:

  1. En un vaso de batidora triturar la naranja bien lavada y troceada junto con el aceite, el azúcar y los huevos. 
  2. Mezclar la harina junto con la levadura. Tamizarlo sobre la mezcla anterior y mezclar todo. 
  3. Precalentar el horno a 180ºC. 
  4. Engrasar y enharinar el molde para pastelitos. Rellenar con la masa las ¾ partes de cada hueco. El molde tiene 12 cavidades y con esta cantidad de masa os saldrán aproximadamente para 16-17 pastelitos. 
  5. Hornear aproximadamente durante 14-15 min. Ya sabéis, id comprobándolo. 
  6. Retirar del horno y dejar enfriar unos minutos sobre una rejilla, a continuación desmoldar y dejar enfriar del todo los pastelitos. 
  7. Mientras, preparar la crema para el relleno. Para ello tamizar  muy bien el icing sugar y junto con la mantequilla batir hasta conseguir una crema muy blanca. Añadir el aroma de vainilla y batir un minuto más. Una vez lista, pasarla a una manga pastelera y por debajo de cada pastelito (ya frío) pinchar e ir rellenando tres agujeritos con la crema. En la foto lo podéis observar. 
  8. A continuación preparar la cobertura. Bien al baño María o bien en el microondas en un bol grande, ir derritiendo el chocolate, con cuidado de que no se nos queme. Por tanto, cada 20 segundos ir sacando el chocolate vegano e ir mezclándolo hasta derretirlo por completo (si optáis por utilizar dos tabletas de chocolate blanco de cobertura, una vez derretido añadid unas gotas de aceite de girasol y mezclar todo, esto hace que la cobertura una vez seca quede más cremosa y no excesivamente crujiente). Una vez derretido añadir el colorante rojo, ir echando de poco en poco hasta obtener la tonalidad rosa característica de estos pastelitos. Introducir cada pastelito primero por la parte de abajo para sellar los agujeritos del relleno y a continuación bañar cada pastelito cogiéndolos de los extremos e ir girándolos. Dejar secar en una rejilla con papel de hornear. Si no se van a consumir una vez seca la cobertura, reservar en el frigorífico hasta el momento de tomar.





Coged, coged…antes de que se acaben. ¡Estamos de celebración!

viernes, 30 de septiembre de 2016

Tarta de queso japonesa

Con el horno ya en pleno rendimiento, hoy es el turno de una tarta que desde hace ya tiempo se ha convertido en todo un clásico, la tarta de queso japonesa (conocida también como Cotton soft japanese cheesecake) y nada mejor que mostrárosla en mi querido furoshiki con el que me obsequiaron hace algunos años ya.
Furoshiki es una tela o pañuelo de algodón, seda, nailon, etc., de forma cuadrada y tradicional de Japón. Su uso es para transportar o envolver todo tipo de objetos y/o regalos, así como también se le da uso como tapete de mesa para mostrar deliciosas recetas como la de hoy, tan acorde además.




Esta receta aunque se ha vuelto muy popular, cada uno la hace un poco a su manera, en mi caso seguí la receta original, aquí (adaptándola a sin lactosa) en la que se basó Pam de Uno de dos.

Los que ya conozcáis la tarta de queso japonesa sabéis que es lo que hace de esta tarta que sea tan especial y para los que no, deciros que es una tarta de queso delicada, muy tierna, tipo mousse (con una textura por tanto diferente a la que habitualmente conocemos de las tartas de queso al horno) además de por supuesto, toda una delicia para el paladar. Se puede servir con mermelada o con algún tipo de coulís, a mi personalmente me gusta disfrutarla sólo con azúcar glas tamizado por toda la superficie de la tarta.


Ingredientes:

  • 140 grs. de azúcar blanco. 
  • 6 huevos L. 
  • 1/2 cucharadita de cremor tártaro (si no tenéis se puede utilizar el sobrecito blanco del gasificante, que vende Mercadona, ya que contiene el mismo ingrediente). 
  • 50 grs. de mantequilla sin sal, sin lactosa. 
  • 250 grs. de queso crema sin lactosa. 
  • 100 ml. de leche entera sin lactosa. 
  • Una cucharada de zumo de limón. 
  • 60 grs. de harina. 
  • 20 grs. de harina de maíz. 
  • Una pizca de sal.



Preparación:

  1. Para el baño María, llenar una fuente de agua e introducirla en el horno (recuerda que en la fuente debe caber el molde que vayas a utilizar). Precalentar el horno a 160ºC. 
  2. Separar las yemas de las claras y reservar ambos recipientes, (el recipiente de las claras debe de estar frío y sin ningún resto de grasa para que al montarlas queden bien firmes). 
  3. Poner en un bol la mantequilla, la leche y el queso crema y mezclar durante unos 5 min. 
  4. Añadir a la mezcla las yemas, las harinas tamizadas, el zumo del limón y la pizca de sal, batir durante 3 min. 
  5. Montar las claras; añadir el cremor tártaro o sobrecito blanco y montar, una vez vayan montando ir agregando poco a poco el azúcar. Estarán listas cuando se vean lo suficiente firmes. 
  6. Añadir las claras montadas a la mezcla del resto de ingredientes y mezclarlas con movimientos envolventes. 
  7. Engrasar el molde, poner papel para hornear en la base y laterales del molde y a continuación añadir la preparación. 
  8. Introducir dentro de la fuente al baño María durante aproximadamente 55 min, (dependiendo de cada horno, id comprobándolo). 
  9. Una vez acabado el tiempo apagar el horno y dejar en su interior la tarta con la puerta entreabierta durante 5 min. 
  10. Sacar del horno y dejar sobre una rejilla hasta que enfríe, una vez fría desmoldar. 
  11. Servir como más os guste, en mi caso con azúcar glas tamizado.







viernes, 16 de septiembre de 2016

Quesada sin lactosa express

Nos adentramos en Septiembre y desde hace unos días ya se percibe el final del verano…y aunque se agradece el descenso de las temperaturas me apena el fin del buen tiempo, que el Invierno es muy largo, frío y desde siempre me resultó triste. Pero dejando a un lado cierta nostalgia, bien es cierto que con estas temperaturas ya se hace más cómodo utilizar con más frecuencia el horno (sobre todo para la repostería), así que os muestro una sencilla quesada, además sin lactosa.




Es ideal para todos, pero especialmente las personas a las que no les apasiona demasiado los dulces la disfrutarán ya que es muy poco dulce.


Ingredientes:

  • 1 yogurt griego natural sin lactosa.
  • 2 vasos de yogurt de harina. 
  • 4 vasos de yogurt de leche entera sin lactosa. 
  • 2 vasos de yogurt de panela molida. 
  • 2 huevos. 
  • 60 grs. de mantequilla sin lactosa.
  • Panela molida para espolvorear. 
  • Canela en polvo (opcional).



Preparación:

  1. Precalentar el horno a 180º C. 
  2. Mezclar el yogurt con la mantequilla derretida. 
  3. Añadir la leche, los huevos y la panela; y mezclar. 
  4. A continuación, añadir la harina y mezclar todo. 
  5. Verter la mezcla en un molde, espolvorear con panela molida y con canela (opcional) y hornear durante una hora. 
  6. Servir preferiblemente fría.








 ¡Feliz fin de semana y disfrutad mucho de estos últimos días de verano!

viernes, 26 de agosto de 2016

Bavaroise de sandía con frutas

Se acaba Agosto y no quería dejar de mostraros una ríca y facilísima Bavaroise. Una receta que surgió sin más y estrené en mi molde Quartet de Nordic Ware (que os mostré en Instagram), y que está siendo unos de los postres este verano que más estamos disfrutando, ya que es una magnífica forma de comer fruta a la vez que disfrutamos de un postre tremendamente fresco y delicioso.




Lo mejor, aprovechamos para ello las frutas de temporada, entre otras, la sandía o el melón, que son de mis preferidas junto con mis adorados kiwis amarillos, kiwi que he utilizado junto con plátano y menta para decorar, vamos, ¡¡todo un rico y saludable postre lleno de color!!


Ingredientes:

  • 400 grs de sandía (pelada, troceada y sin semillas).
  • 200 ml. de nata para montar. 
  • 60 grs. de panela. 
  • 4 hojas de gelatina. 
  • 1 kiwi amarillo Zespri. 
  • 1 plátano. 
  • Unas hojas de menta.


Preparación:

  1. Dejar en remojo en agua fría las hojas de gelatina. A continuación, escurrir y disolver en 50 ml. de agua caliente. 
  2. Una vez pelada y sin semilla la sandía, se tritura, y se pasa por el chino. Después se añade a la gelatina y remover hasta integrar todo. 
  3. Montar la nata junto con la panela. Mezclar con el puré de sandía con movimientos envolventes. 
  4. Pasar la preparación a un molde y dejar cuajar en el frigorífico mínimo 3-4 horas. 
  5. Pelar y cortar en semicírculos el kiwi amarillo. Pelar el plátano y cortarlo en rodajas. 
  6. Desmoldar la bavaroise y decorarla con el resto de frutas junto con una ramita y unas hojas de menta.






viernes, 12 de agosto de 2016

Tarta de queso con mermelada de melón


Hoy os muestro una deliciosa y refrescante tarta de queso, y si os apasionan tanto como a nosotros en el recetario del blog encontraréis unas cuantas. Para su realización no necesitaremos el horno, que sé que muchos de vosotros ya lo habéis dejado aparcado hasta mínimo mediados de septiembre. Y es cierto que ahora la gran mayoría de nosotros lo utilizamos menos (aunque en mi caso donde principalmente lo noto es en repostería, porque para muchas de las comidas y cenas yo lo sigo utilizando).




Siguiendo con la receta, como veréis es facilísima y lo mejor es que podéis elaborarla totalmente al gusto eligiendo los ingredientes que más os gusten, como: frutas, mermeladas, chocolate, coberturas de vuestros sabores preferidos, etc…En este caso, os propongo una tarta de queso sin lactosa con bizcochos de soletilla, endulzada con panela molida y decorada con una rica mermelada de temporada de melón junto con unas refrescantes y aromáticas hojas de menta.


Ingredientes:


Para la base:

  • 200 grs. de bizcochos de soletilla sin lactosa. 
  • 100 grs. de mantequilla sin lactosa.


Para el relleno:

  • 400 grs. de queso crema para untar sin lactosa. 
  • 200 ml. de nata para montar 35,1% M.G sin lactosa. 
  • 60 grs. de panela molida (la podéis sustituir por azúcar blanco o el edulcorante que utilicéis, para este último calculad la equivalencia como os indique el etiquetado). 
  • 5 hojas de gelatina neutra.


Para la decoración:

  • Mermelada de temporada de melón. 
  • 1 hoja de gelatina neutra. 
  • Hojas de menta.





Preparación:

  1. En el vaso de la picadora añadir los bizcochos de soletilla troceados y triturar. 
  2. Fundir la mantequilla en el microondas (sin que llegue a hervir) y mezclar con los bizcochos de soletilla triturados. 
  3. Forrar con papel para hornear la base de un molde desmontable y cubrir el fondo con la masa resultante anterior. Introducir en el congelador. 
  4. Poner en remojo las hojas de gelatina en agua fría. 
  5. Calentar en un cazo la nata con la panela, retirar cuando rompa a hervir. Y añadir las hojas de gelatina previamente escurridas, mezclar hasta disolverlas. 
  6. En un bol añadir los 400 grs. de queso y mezclar,  añadir la mezcla de gelatina y nata y mezclar todo. 
  7. Sacar el molde del congelador y dejarlo a temperatura ambiente unos minutos, a continuación volcar la crema de queso sobre la base e ir extendiéndola hasta dejarla nivelada. Refrigerar unas 4 o 5 horas hasta que cuaje. 
  8. Para la decoración, batir y calentar unas 7 u 8 cucharadas generosas de mermelada de melón y diluir en ella la hoja de gelatina previamente remojada y escurrida. Verter en la tarta y dejar cuajar en el frigorífico. 
  9. Servir con unas hojas de menta.






Es una tarta muy suave en su conjunto, nada empalagosa y en mi opinión con el dulzor justo. ¡¡Que la disfrutéis!!